Arow Down
By Ricardo Viramontes | 22 December, 2020

Una reflexión del año más raro

¡Dejemos que el diseño guíe nuestros caminos!

Lo sentimos, se nos escapa entre los dedos, uno de los años más complicados para ciertas generaciones se ha desvanecido. Parece que ya ha pasado bastante tiempo desde el pasado mes de enero, cuando todos esperábamos que 2020 fuera un gran año, igual que sus cifras, equilibrado y pleno.

Al final, este año ha resultado estar más lejos de la realidad de lo que se esperaba. Estos 366 días (porque además ha sido bisiesto) nos han dejado innumerables lecciones, muchos miedos nuevos, relaciones humanas que se han transformado como consecuencia de esta calamidad global, frustraciones causadas por innumerables planes cancelados, viajes aplazados y montones y montones de incertidumbre. ¿En qué momento este enemigo invisible se coló en nuestras vidas y consiguió acabar con nuestra humanidad?


Para nosotros, como para muchos otros sectores, ha sido un año basado en la confianza. Confiar en el equipo individualmente y saber que, a pesar de vernos sólo a través de pantallas, nuestros cerebros seguían alineados y seguíamos considerándonos un equipo cohesionado. Echando la vista atrás, es curioso ver cómo nuestros (según nosotros) inalterados procesos creativos se amoldaron poco a poco a la nueva norma. La responsabilidad de cada miembro significaba más que nunca en el rendimiento del grupo en su conjunto. Los clientes, uno a uno, y día a día se iban sintiendo más cómodos con los nuevos procesos digitales, incluidos los clientes "de toda la vida", que se movían suavemente con las mareas. Hubo miembros del equipo, recién contratados, que conocimos en persona después de meses. A pesar de las caras en las pantallas y las intangibles sesiones de feedback, conseguimos ser tan eficientes como siempre.

Si pudiera nombrar uno de los momentos más destacados del año en tbpmx, sería aquel en el que por fin volvimos a vernos las caras. Ese momento en el que reconoces a la persona con la que has estado charlando y escuchando a través de una pantalla. Al fin y al cabo, este equipo vive de una humanidad cohesionada que florece cuando se nutre de diferentes puntos de vista, y cómo no, si vencer obstáculos juntos está incrustado en nuestro ADN.

2021, te anhelamos igual que anhelamos 2020, no podemos esperar a que se aprendan las lecciones y se vivan los bellos momentos. Dejemos que el diseño guíe nuestros caminos.